28/4/2026
José María Sacco rechazó la desregulación inmobiliaria: “Modernizar no es desregular todo”
“El verdadero problema pasa por la falta de crédito hipotecario, la presión impositiva y la inestabilidad económica”, cuestionó el titular de los Martilleros de San Martín.
José María Sacco, presidente del Colegio de Martilleros de San Martín, cuestionó el proyecto que prepara el Gobierno nacional y advirtió que podría generar mayor informalidad, menos controles y riesgos para quienes compran, venden o alquilan propiedades.
El anuncio del Gobierno nacional sobre una posible desregulación del mercado inmobiliario abrió una fuerte polémica con los colegios profesionales de todo el país. En San Martín, el presidente del Colegio de Martilleros, José María Sacco, expresó su rechazo a la iniciativa y alertó sobre el impacto que podría tener en la seguridad jurídica de las operaciones.
“Nos preocupa que se quiera presentar como una modernización algo que en realidad puede significar un retroceso institucional. La matrícula no es una traba burocrática: es una garantía para el vecino que compra, vende o alquila una propiedad”, sostuvo Sacco. A su vez indicó que “estamos a favor de digitalizar procesos y simplificar trámites, pero siempre con controles. Modernizar no es desregular todo”.
El dirigente explicó que detrás de una operación inmobiliaria suele haber decisiones patrimoniales trascendentes para las familias. “Muchas veces están los ahorros de toda una vida. No se puede poner en manos de cualquiera una decisión tan importante”, remarcó.
Uno de los principales puntos en debate es la posible flexibilización de la matrícula obligatoria para ejercer el corretaje inmobiliario. Según Sacco, esa medida abriría la puerta a intermediarios sin respaldo profesional.
“Si se elimina o debilita el control profesional, van a aparecer operadores sin capacitación y sin responsabilidad frente a posibles conflictos. El perjudicado siempre termina siendo el consumidor”, advirtió.
Además, destacó que hoy existen ámbitos institucionales para canalizar reclamos. “Una persona sabe a dónde recurrir si hubo mala praxis. Están los colegios profesionales, los tribunales de disciplina y mecanismos de mediación. Sin eso, todo termina en la Justicia y el vecino queda solo”, afirmó.
Para Sacco, la discusión oficial apunta al lugar equivocado. “El problema del mercado inmobiliario argentino no son los martilleros matriculados. El verdadero problema pasa por la falta de crédito hipotecario, la presión impositiva y la inestabilidad económica”, señaló.
En esa línea, también cuestionó la idea de que la reforma reduciría costos para el público. “Decir que esto va a bajar costos es desconocer cómo funciona el sector. Los mayores gastos de una operación están en impuestos, sellados, escribanía y cargas generales, no en la intervención profesional”, finalizó.