Sociedad

28/6/2024

Los gastronómicos de San Martín diseñan estrategias para sobrevivir a la recesión económica


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Los gastronómicos de San Martín diseñan estrategias para sobrevivir a la recesión económica
Con la recesión económica y la caída del consumo, los comercios gastronómicos diseñan estrategias para subsistir. La actividad económica cayó 1,7 por ciento interanual en abril, según los datos que difundió el INDEC este viernes, datos que impactan de lleno en este sector. Los testimonios de dos comerciantes gastronómicos de San Martín y las expectativas para los próximos meses. 


Los números de la economía son alarmantes: El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC reveló que cayó un 1,7% en abril comparado con el mismo mes del año anterior. En el primer trimestre del año la caída había llegado al 5,3%. Mientras que la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores llega al 13,5% en términos reales en los primeros cinco meses de la gestión de Javier Milei


Alfredo Souto, dueño de la Confitería Santa Marta ubicada en la Peatonal Belgrano, expresó en diálogo con Trébol Diario que “lo que me varió fue la rentabilidad en estos últimos meses. Me mataron fueron (los costos de) los servicios”, sostiene el hombre, que en su comercio brinda empleo a 18 personas.


Por su parte, Priscila Orue, dueña del restaurante Merego de Villa Ballester, revela que pensó cerrar las puertas en abril, ante los altos costos que tiene que afrontar. “En abril, creí que cerraba, lloré una semana, y dije al otro día, hay que pasarla”. 


“Estos meses, aumentaron todos los impuestos y servicios, el consumo bajó muchísimo-continuó Priscila-. Y lo que nos pasa a todos en las casas, la plata no rinde nada. Imposible volcar a los valores al público, los aumentos de todo. Hay cosas que aumentaron un 1000%. Es un descontrol todo. Muy estresante la verdad”, manifestó Orue. 


El dueño de Santa Marta sostiene que no puede realizar un traslado a precios de los costos de los productos. “Estoy en una zona céntrica de San Martín, donde viene gente trabajadora, que viven de un sueldo. Los menús que tengo los hago para empleados, no lo hago para dueños de comercios, porque no vienen. Si los salarios quedan abajo, no se puede revertir la situación”, señala. 


En este contexto, desde ambos comercios diseñan estrategias para no perder flujo de clientes y hacer sostenible el negocio para afrontar los costos. Desde ofrecer menús a menor costo, hasta implementar diferentes actividades culturales para atraer comensales. 


Priscila expresa que “hace un año y medio que abrí, todavía no me había acomodado económicamente. Opté por organizar propuestas que atraigan a la gente. Buscando cantidad de clientes. También tuve la suerte de encontrarme con propuestas donde tuve la oportunidad de poner a disposición el espacio para generar circulación, no quedarme sentada esperando, aunque la ganancia sea poca”.



Por su parte, Alfredo dice que ofrece descuentos en efectivo y con distintas tarjetas de bancos, además de vender los precios por debajo de la lista de precios, a costa de perder rentabilidad. “Lo hago todo para mover el negocio, que haya movimiento, que pase la gente y vea que está lleno. Y seguir trabajando, apostando a que en tres o cuatro meses podemos revertir esto. La situación es complicadísima”.

Para los próximos meses se estima que la recuperación económica no será en V, como se ilusiona el Gobierno nacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) calculó una caída del 3,5% del PBI para el 2024. 

Alfredo Souto de Santa Marta tiene esperanza en que la situación mejore: “Lo que está pasando ahora es que la inflación está bajando, esperemos que sean números reales, y al haber paritarias espero que se acomoden los sueldos, va haber mayor dinero en la calle. Este mes se paga el aguinaldo, va haber mayor disponibilidad en la calle y esperamos poder vender, hacer frente a todas las deudas que estamos teniendo y revertir (la situación). Hay que esperar septiembre u octubre, hasta ahí se puede aguantar. Después no sé cómo vamos a seguir. Yo tengo esperanzas. Es la única ficha que nos queda”. 

Mientras que Priscila Orue sostuvo que “No tengo ninguna expectativa, más que sobrevivir. El panorama no me resulta para nada positivo. Es un momento para pasar, generar la mayor cantidad de oportunidades para que el negocio sobreviva, es el objetivo que tengo hoy. Mañana no se. Hace dos meses cerraba. Hoy, le estoy metiendo todo para que pueda mantenerse a flote y cuando las cosas mejoren, crecer”, concluyó la dueña del restaurante Merego.